Combinaciones Alimenticias

... continuación

RELACIONES ALIMENTARIAS

Para determinar los efectos de las combinaciones de alimentos, debemos tener en cuenta los siguientes datos.

Proteínas y ácidos.- Algunos nutriólogos son partidarios de que las proteínas no se mezclen con alimentos ácidos, ya que éstos interrumpen la secreción de jugo gástrico y con ello la digestión de las proteínas se ve reducida por insuficiencia de pepsina. Esto, sin embargo, no responde a la realidad. La digestión de las proteínas se ve perturbada con mucha más frecuencia por una falta de ácidos, esto es, que la mezcla de proteínas y ácidos favorece la digestión.

Proteínas y grasas.- Cuanto más abundante en grasas es un alimento, menor es la secreción de jugo gástrico, y por lo tanto, mayor su tiempo de digestión. Suele acompañarse de una cierta pesadez y de otros trastornos cuando las proteínas se hallan acompañadas de una cantidad importante de alimentos grasos. Por ejemplo, el pescado, sobre todo si es graso, se digiere mal si se acompaña con mayonesa. Para contrarrestar la incompatibilidad entre proteínas y grasas son esenciales el jugo de limón, las verduras y las hortalizas.

Proteínas e hidratos de carbono.- La digestión de los hidratos de carbono exige una impregnación importante de saliva, ya que ésta posee una enzima necesaria para la digestión de este tipo de alimentos. Pero la abundancia de jugo gástrico destruye la ptialina y entonces los hidratos de carbono son mal digeridos, por lo cual la combinación de hidratos de carbono y proteínas es mala.

Hidratos de carbono y otros alimentos.- Los azúcares simples, como la glucosa, no tienen necesidad de ser digeridos. En cambio, el azúcar industrial y la lactosa han de ser desdoblados. Si estos azúcares son consumidos con otros alimentos, permanecen en el estómago esperando que éstos se hallen suficientemente impregnados de jugo gástrico. Esto puede producir su fermentación, que retrasa la digestión y ocasiona trastornos digestivos.

Es preferible un menú que contenga una proporción elevada de proteínas, figure poca cantidad de hidratos de carbono y de grasas. Del mismo modo, se procura que en un platillo en el que predominen los hidratos de carbono no haya sobrecarga de cereales, legumbres, feculentos, frutas, dulces y miel.

 

  Tabla comparativa

 

Como conclusión, aconsejamos tener en cuenta cinco reglas principales:

1. Debe procurarse comer sólo lo necesario, de manera equilibrada, según las necesidades de cada quien, sin carencias ni excesos.

2. Hay que comer alimentos sanos y naturales; mientras menos industrializados sean, mejor.

3. Vale más comer poco y constantemente variado, que mucho y con poca variación.

4. Combinar bien los alimentos es mejor que comerlos sin tener en cuenta sus incompatibilidades; pero no hay que obsesionarse con ello: el organismo sabe cómo defenderse si las transgresiones no son continuadas.

5. Lo más importante de todo, más importante incluso que la compatibilidad o incompatibilidad de los alimentos, es comer con buena disposición de ánimo y hacerlo despacio, masticando y ensalivando de manera suficiente los alimentos.

Después de estos consejos, sólo nos queda desearle:

¡Muy buen provecho!

 

Regresa     al Menú