Posteriormente
a las investigaciones del Dr. BACH surgieron otras alternativas
florales, en este caso para problemas de adicciones. El botánico
alemán Andeas Korte elaboró esencias con las flores causantes
de la adicción,integrando además una FORMULA DE RESCATE
reforzada, ARNICA y DON DIEGO DE DIA, remedios florales que apoyan y completan
el tratamiento.
El objetivo de esta investigación es desintoxicar en forma progresiva
y no agresiva al adicto integrando cuerpo, mente y espíritu,
es decir, no sólo trabajar sobre los niveles biológico
y emocional sino además contemplar la necesidad espiritual que
tiene el enfermo.
Por otra parte, la persona adicta es un ser CARENTE DE AMOR y la terapia
busca reconectar a la persona con esta fuente que ha perdido a causa
de la droga: "Cuando el amor, en cualquiera de sus expresiones, falta
en la vida de un ser sensible, éste no lo soporta y busca una
compensación artificial en las adicciones u otros excesos."
El sentido de vacío y desamor son temas fundamentales en el trabajo
terapéutico con el paciente, a fin de que una vez detectado pueda
desahogarlo y reestructurar su mundo interior con bases más sólidas
como la autoestima, la confianza, el perdón y la responsabilidad.
En
este proceso integral de cambio las esencias florales son de gran ayuda
así como el apoyo humano y profesional del terapeuta, quien a
través de la entrevista y diagnóstico clinicos valorará
el avance de la enfermedad y podrá determinar un pronóstico
adecuado.
El tratamiento floral está dirigido a las fases iniciales de
la adicción cuando todavía hay posibilidades de una remisión
de la enfermedad, y se extiende no sólo al paciente sino a sus
familiares y personas cercanas. Las esencias florales se pueden aplicar
a: tabaquismo, alcoholismo y adicción a cocaína y mariguana,
entre otras.