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  Flores de Bach

Curación para el alma

Alrededor de los años treinta, el prestigiado médico bacteriólogo y homeópata británico Edward Bach se conectó con las vibraciones sutiles de flores silvestres en la región de Gales, Inglaterra. En su modesta cabaña preparó remedios florales en los que encontró propiedades para aliviar las almas humanas afligidas por sus pasiones y errores. El Dr. Bach, con espíritu intuitivo, conocedor de los principios que animan a los seres vivos, recolectó flores y las colocó en recipientes de cristal cubiertos con agua de arroyo o manantial, exponiéndolas al sol entre cuatro y seis horas.

Las sustancias obtenidas de esta forma, contenían toda la fuerza curativa de las flores a nivel vibracional, no químico. De estas sustancias, Bach conservó la esencia madre en brandy, de la cual tomó dos gotas que, diluidas en medio vaso de agua, servía para curar enfermedades psicosomáticas.

Las flores del roble, el olmo y el olivo actúan con todas las fuerzas del árbol del cual provienen para reponer energías en situaciones de estrés laboral o intelectual, enfermedades crónicas y convalescencias. Flores como la mostaza, la violeta de genciana y la rosa de mosqueta o silvestre, alivian cuadros depresivos agudos o crónicos, apatía, tristeza y falta de voluntad de vivir. Flores como el clematis, el castaño blanco y el brote de castaño de Indias actúan en problemas de aprendizaje, concentración, memoria, ideas obsesivas; los problemas de la personalidad y rasgos como el autoritarismo y, la falta de compasión se tratan con flor de vid (vine). La crítica excesiva, la intolerancia y la falta de respeto por las diferencias humanas, se tratan con haya o beech, la timidez y la inseguridad con mimulus y las actitudes de sometimiento, servilismo y chantaje emocional con flor de centuary y flor de achicoria (chicory).

Como podemos ver, con la terapia floral de Bach abarcamos un amplio espectro de situaciones y padecimientos: menopausia, duelos, migrañas, colitis, úlceras, miedos, ansiedad y adicciones, entre muchas más. El tratamiento floral se elabora con base en los resultados de la entrevista y la terapia es apoyada por un equipo médico interdisciplinario (un psicólogo clínico, un terapeuta corporal, un médico homeópata y/o un psiquiatra alternativo).

  morado floreciente

 

La terapia floral fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud y el Departamento de Salud de los Estados Unidos, en el punto 7 de la Declaración de Alma-ata en 1978, el cual recomienda su uso en los estados miembros, siendo México uno de ellos. Constituye una terapéutica libre de contraindicaciones y puede aplicarse como apoyo a tratamientos alopáticos u homeopáticos, así como psicológicos y psiquiátricos (en combinación con psicofármacos). En el diagnóstico floral se recibe al paciente y se le hace una entrevista semiestructurada sobre su estado de ánimo actual, consciente. Se pregunta al paciente algunos datos significativos sobre su vida familiar, laboral, hábitos de vida y enfermedades frecuentes y se apoya el diagnóstico con la observación del comportamiento verbal y corporal, con la estructura psicocorporal (carácter-bloqueos), en algunos casos se usa la radiestesia (mediante el péndulo se verifica si la fórmula es la correcta), las cartas florales diagnósticas, el análisis de sueños y los tests proyectivos o de la personalidad (familia, persona, árbol, etc.).

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.....-=-=-=-=-=-=-= aromaterapia

 

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